Tengo un defecto grave.

Cuando una idea me susurra al oído, me domina.

Si alguien me preguntara cuál es mi deporte extremo favorito, respondería sin dudar: empezar algo sin tener ni idea de cómo va a terminar.

¡Diosito perdóname! 😳

Ese defecto me ha impulsado a hacer cosas que ni dormida me hubiera imaginado. Y también me ha causado pérdidas financieras que no tenía por qué tener.